Los Cachorros de Chicago son una franquicia que representan al estado de Illinois, pero hay muchos datos que destacar al momento de referirse a este equipo.

Su antigüedad, la maldición de la cabra o la racha más larga de la historia del deporte profesional en no ganar un título. Además, hay que agregar a su fanaticada que, sin duda alguna, es la más fiel de toda la gran carpa.

Este Club jugó sus primeros encuentros en 1874 como los Chicago White Stocking  o Medias blancas de Chicago antes de ser nombrados oficialmente los Cachorros de Chicago para la temporada de 1903. Esta franquicia es el club activo de mayor antigüedad en la historia del deporte profesional de los Estados Unidos.

Más victorias conseguidas en una campaña

En 1906, la franquicia obtuvo el récord de ganados en las Ligas Mayores de 116 victorias conseguidas. Ellos aparecieron en su primera Serie Mundial en ese mismo año, perdiendo contra sus rivales de ciudad, los White Sox por cuatro juegos a dos. Los Cubs regresaron espalda con espalda para las Series Mundiales de 1907 y 1908 siendo el primer equipo de Ligas Mayores en jugar tres clásicos de otoño consecutivos y el primero en ganarlo en dos veces seguidas.

Los oseznos han aparecido en siete Series Mundiales siguiendo el título de 1908. Los Cubs eran algo así como los Yankees de aquella época. Y los Tigres venían a ser como los Cachorros de ahora. Por eso, se enfrentaron por segundo año consecutivo, y otra vez ganó Chicago. Los Cachorros tenían 322 juegos ganados en tres años, 116 en 1906, 107 en 1907 y 99 en 1908.

Gran pifia y título de Serie Mundial

El béisbol es un deporte tan sorpresivo que estos Cachorros eran imbatibles y aun así, no lograron trasladar sus triunfos en títulos.

Sucedieron algunos hechos curiosos que evitaban las celebraciones en el otoño, ejemplo, como que un bigleaguer dejara de pisar una base.

Fue el caso de Fred Merkle, primera base de los Gigantes de New York en esa época, quién se inmortalizó con el sobrenombre de «Cabeza de Hueso», por su pifia, a bordo de la cual se suponen que llegaron los Cubs a la Serie Mundial.

La Serie Mundial de 1908 se celebró del 10 al 14 de octubre en la forma siguiente: Juegos uno, cuatro y cinco en el Bennett Park de los Tigres. Juegos dos y tres en el West Side Grounds de los Cubs. La Serie Mundial fue ganada por los de Illinois cuatro juegos a uno.

Luego de ser un equipo triunfador, vendría la etapa que todos los fanáticos e incluso integrantes del equipo quieren dejar en el olvido y es la racha negativa de no vencer en Series Mundiales, puesto que la siguiente temporada, el veterano cátcher Johnny Kling dejó el equipo para convertirse en jugador profesional de billar.

Algunos historiadores piensan que la ausencia de Kling fue significativa dado que evitó que los Cubs ganaran su tercer título seguido en 1909, finalizando a 6 juegos del primer lugar. Cuando Kling regresó al año siguiente, los Cachorros ganaron el título de la Liga Nacional pero perdieron con los Atléticos de Filadelfia en la Serie Mundial de 1910.

Temporadas para olvidar

Este sería el comienzo del olvido, puesto que los Cachorros continuarían con su buen ritmo ofensivo que los llevaría a ganar seis banderines de la Liga Nacional, pero de igual forma esas seis Series Mundiales en las que participaron no ganarían ni una. 1918, 1929, 1932, 1935, 1938 y 1945 esta última quizás la más recordada, debido a que ya se venía sumando mucha rabia y frustración entre la afición de los oseznos y nacería la famosa “Maldición de la cabra”.

La Maldición

Los Cachorros conseguirían un título más en La Nacional al término de la Segunda Guerra Mundial, terminando con récord de 98-56. En el juego 4 de esta Serie, se desarrolla la maldición de la «Cabra Billy», que fue un alegato en contra de los Cubs, cuando P.K. Wrigley dueño de los Cubs, actúo sobre Billy Sianis, quién había venido al juego 4 con dos boletos de butaca: uno para él y otro para su cabra.

Estuvieron desfilando alrededor por unos pocos innings, pero Wrigley exigió que la cabra dejara el parque debido a su pestilente olor. Acto seguido, el señor Sianis reclamó su salida del estadio junto con la cabra, ya que tenían boletos de entrada, lo cual no respetó Wrigley. El escándalo se hizo más grande y los dos fueron sacados del parque por los miembros de seguridad. Por esta acción, el hombre de la cabra vaticinó: «Los Cachorros, nunca volverán a ganar un título».

Los Cubs perdieron el juego 4, perdieron la Serie Mundial y no volvieron a ganarla hasta el 2016. Esto fue interpretado por muchos como la «maldición» que puso Sianis hacia los Cubs, aparentemente previniendo que el equipo jugara en las Series Mundiales.

En las siguientes dos décadas después de la maldición de Sianis, los Cachorros fueron olvidados por el béisbol finalizando entre los equipos sotaneros de la Liga Nacional, año con año.

Saltamos varias zafras negativas para los Cachorros, que cada nueva temporada buscaban reinventarse y volver a ser esa novena ganadora que se rememora en los libros de béisbol y fue cuando en la temporada de 2003 volvería esa esperanza clara y con las ganas más intactas que nunca de gritar nuevamente un campeonato de Serie Mundial, que sería manchado por un fanático del equipo: Steve Bartman.

Florida dejó fuera a los Cubs en el quinto juego, pero su joven pitcher Mark Prior lideró a los Cubs en el juego seis teniendo una ventaja de 3-0 hasta el octavo innings y fue en este punto cuando un nuevo incidente tomo la plaza. Varios espectadores empezaron a atajar las pelotas de faul del bate de Luis Castillo. Un fanático de los Cubs de nombre Steve Bartman, corrió por la bola y se la quitó del guante a Moisés Alou y que sería el segundo out del octavo inning. Alou reaccionó enojado, y después se desencadenó una serie de errores que hicieron que los Cachorros perdieran ese séptimo juego.

La gloria regresó

El momento más esperado llegaría en la temporada de 2016.  Venían dolidos por la eliminación de la Serie de Campeonato de la Liga Nacional y no poder ser campeones cuando fueron eliminados por New York Mets.

Pero desde el inicio de esa temporada, Cubs mostró poderío en el bate y un cuerpo de lanzadores confiable, por lo cual rápidamente se adueñó del primer lugar de su divisional el cual permaneció hasta el final de la temporada. Durante los movimientos de cambios de jugadores, Chicago de hizo de los servicios del taponero cubano procedente de New York Yankees, Aroldis Chapman que llegó a robustecer el bullpen relevista en la postemporada, primero despachó a San Francisco Giants y posteriormente en el siguiente play-off eliminó a Los Ángeles Dodgers, 4 juegos a dos.

Con esto fueron campeones de la Liga Nacional y boleto directo  a la Serie Mundial contra un histórico: los Indios de Cleveland,  que fueron campeones de la Serie Mundial en 1948. Como dato importante en un enfrentamiento que tuvieron los Cubs ante los Indios en la temporada 2015, en juego de interligas, los Cubs fueron derrotados 17-0. Pero se repusieron ante todo pronóstico y así lograron ser campeones de la Serie Mundial del 2016. Y en la actualidad demuestran potencial ofensiva que con ciertos ajustes podrían llevarlos nuevamente a un clásico de otoño.

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